Prepárate para una entrevista de trabajo

Asistir a una entrevista de trabajo requiere de actitudes y aptitudes que reflejen la capacidad de desenvolvimiento en el plano laboral, debido a esto, el Gabinete de Iniciativas Para el Empleo, perteneciente a la Universidad de Alicante, España, ofrece una serie de recomendaciones para antes, durante y después del encuentro.

Antes de la entrevista debes conocer todo lo que puedas acerca de la empresa. Hay que tratar de crear un vínculo de identidad desde el principio. Muchos jefes evalúan el desempeño de los trabajadores mediante el sentido de pertenencia que guardan hacia la empresa.

Estudia tus experiencias y educación. Al presentar un currículum, tienes que conocerlo perfectamente. Por lo general, en una corporación se basan en dicho documento para darles el cargo a las personas.

Si te citan por escrito, lo correcto es que llames para confirmar tu asistencia. De esa manera, estarás demostrando tu grado de interés por el empleo y además reflejarás una actitud de compromiso y seguridad.

En cuanto a la vestimenta, no acudas con lentes oscuros, y lo más importante, cuida tu apariencia. Evita ropa llamativa, muy colorida o destapada. La pulcritud y el aspecto físico también son imprescindibles, por eso cuida de estar limpio. Otra recomendación esencial es ser puntual. El día de la cita trata de llegar al menos 10 ó 5 minutos antes. Esta acción hablará de tu responsabilidad.

Durante la entrevista

Las primeras impresiones son trascendentales. Muchos empresarios consideran que tras haber visto entrar por la puerta a un candidato, observar la forma de dar la mano y sentarse, son capaces de decidir sobre su validez.

En primera instancia saluda al entrevistador con un apretón de manos moderado y sonríe, mirándolo a los ojos. No es válido dirigirte de "tú" si no te lo señalan, y no tomes asiento hasta que te lo indiquen. Siéntate derecho, si lo haces al borde de la silla demostrarás inseguridad, y si te recuestas del espaldar parecerá una falta de respeto.

Mantente atento y simpático. Evita ponerte nervioso y los gestos que lo indiquen como morderte las uñas, golpear con el lapicero en la mesa y agitarte en la silla. Deja que la persona que va a entrevistar tome la iniciativa y no la interrumpas. 

No hables mucho, ni muy poco y cuida tu lenguaje. Evita poner los codos encima de la mesa donde te atiendan, tampoco los cruces, puede parecer que estás a la defensiva.

Piensa antes de contestar y responde clara y brevemente. Acostúmbrate a decir siempre la verdad. Y si te preguntan sobre ti mismo, enfatiza tu formación, experiencia y resultado de tus trabajos. No uses palabras rebuscadas y trata de no responder con evasivas o dudas.

Muestra entusiasmo por el trabajo, pero no lo supliques. Y abstente de hablar mal de las empresas en las que has trabajado. Entre las actitudes, una de las más importantes es no negarse a responder preguntas. Si alguna pregunta te incomoda opta por contestar con seriedad, pero no con agresividad. Estas preguntas valoran tu control emocional.

Por último, piensa positivamente y expresa tu agradecimiento. Una vez que hayas culminado la entrevista, analiza los resultados y anota puntos fuertes y débiles, pueden servirte para una segunda entrevista o para próximas entrevistas en o-tras empresas.

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